FANDOM


Escuché los gritos, me asomé por el marco de la cama, entonces lo vi, estaba en cunclillas, observándome. Era tan negro que contrastaba con la obscuridad de la noche, lo único que desentonaba con el negro de su tez eran sus ojos rojos, inexpresivos, posados sobre los míos como si fuera lo único que podía ver.

Me di la vuelta fingiendo que el no estaba ahí, pero sus penetrantes ojos seguían en mi cabeza, aún observándome. Sus ojos parecían una tenue luz de noche, todo empeoró, hice un esfuerzo por dormir, algo que no me permitía.

Sentí su respiración, en mi nuca, un escalofrío recorre mi espalda.

Enciendo la luz, no hay rastro de la sombra que me asediaba, apago la luz, reaparece frente a mi, más grande y voluminosa que la vez anterior.

Sus ojos, increíblemente humanos, salvo por el carmesí que les inundaba, no pestañeaba, simplemente observaba.

Era ya una más de la incontables noches en la que EL me visitaba, era ya una más de la incontables noches en la que no dormiría. EL se acercó, no me podía mover, respiraba con dificultad, inclusive la simple acción de pestañear parecía imposible.

Posó su mano, sobre mi cabeza, quedé dormido, a la mañana desperté.

Tras mucha terapia no encontré explicación al fenómeno que me acechaba por la noche.

¿Será que debo vivir con el temor hacia este ser que me acecha por las noches?

¿O será que debo dejar de vivir, a causa de EL?

Cualquiera sea el caso, solo veo una salida, tomar mi vida por mi cuenta o esperar a que EL se canse de observarme.

Espero alguien halle este diario y al leerlo entienda que EL me arrastró hasta hacer esto.

El contenido de la comunidad está disponible bajo CC-BY-SA a menos que se indique lo contrario.